El aceite de oliva virgen extra (AOVE) es uno de los pilares de la dieta mediterránea, reconocido por sus propiedades saludables y su sabor inconfundible. Dentro de las muchas variedades de aceituna que se utilizan para producir AOVE, la Manzanilla Cacereña destaca por sus cualidades únicas. Originaria del norte de la provincia de Cáceres, especialmente de la comarca de Sierra de Gata y Las Hurdes, esta variedad no solo es valorada como aceituna de mesa, sino también por el excelente aceite que produce.
Un perfil sensorial único
El aceite de oliva virgen extra de Manzanilla Cacereña es apreciado por su perfil organoléptico equilibrado y aromático. Se caracteriza por un sabor afrutado medio-alto, con notas herbáceas, toques de manzana verde, almendra y a veces incluso higuera. Su amargor y picor suelen estar presentes pero moderados, lo que lo convierte en un AOVE muy versátil en la cocina.
Esta suavidad lo hace ideal tanto para consumir en crudo, en ensaladas o tostadas, como para cocinar platos tradicionales sin enmascarar los sabores de los ingredientes.
Alto contenido en ácido oleico y antioxidantes
Uno de los grandes beneficios del AOVE de Manzanilla Cacereña es su alta concentración de ácido oleico, un ácido graso monoinsaturado que ha sido vinculado a múltiples beneficios cardiovasculares. Este tipo de grasa saludable ayuda a reducir los niveles de colesterol LDL (el “malo”) y a aumentar el HDL (el “bueno”), favoreciendo así la salud del corazón.
Además, esta variedad contiene una notable cantidad de polifenoles y antioxidantes naturales como la oleuropeína y el hidroxitirosol, conocidos por sus efectos antiinflamatorios, cardioprotectores y antienvejecimiento. Estos compuestos ayudan a combatir el estrés oxidativo del organismo, lo que puede prevenir enfermedades crónicas y degenerativas.
Sostenibilidad y producción artesanal
El cultivo de la Manzanilla Cacereña se realiza en su mayoría en explotaciones familiares y tradicionales, muchas veces en régimen de agricultura ecológica o sostenible. Esto garantiza no solo un producto de alta calidad, sino también el respeto al entorno natural y a las prácticas agronómicas tradicionales.
En regiones como la Sierra de Gata, el olivar de montaña favorece un desarrollo lento del fruto, lo que se traduce en una mayor concentración de compuestos beneficiosos en el aceite. La recolección manual y el proceso de extracción en frío en almazaras locales aseguran que el AOVE conserve todas sus propiedades.
Conclusión
El aceite de oliva virgen extra de la variedad Manzanilla Cacereña no solo es una joya gastronómica por su sabor equilibrado y delicado, sino también un alimento funcional con múltiples beneficios para la salud. Su composición rica en ácido oleico y antioxidantes lo convierte en un aliado fundamental para una dieta sana y equilibrada. Apostar por este aceite es también apoyar a pequeños productores y preservar una tradición milenaria ligada a la tierra y al buen hacer. Sin duda, un tesoro líquido del norte de Extremadura.
